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¿Qué es la estimulación temprana y cuáles son sus beneficios?

La estimulación temprana (ET) es un conjunto de actividades y técnicas dirigidas a niños de 0 a 6 años.

La pregunta que todos los padres se hacen es ¿Qué es la estimulación temprana? ¿Qué áreas del desarrollo se trabajan? ¿Cuándo es el mejor momento para comenzar? ¿Dónde se ofrecen estos servicios?

A través de la estimulación temprana ayudaras a tu bebé a lograr las habilidades correspondientes con su edad, pero ¿Qué es esto de la estimulación temprana? La estimulación temprana es un conjunto de ejercicios/actividades que sirven para mejorar ciertas características de los bebés de distintas edades. En esta se trabajan los sentidos, además de habilidades mentales como la memoria, la atención, la curiosidad y el desarrollo del sistema nervioso.

Estas actividades no están pensadas como una terapia ni como un modo de educación o enseñanza hacia los niños. Sino más bien como un conjunto de ejercicios repetitivos que ayudan a potenciar y desarrollar las funciones cerebrales.

¿Cuándo comenzar con la estimulación temprana?

La ET es más eficaz en niños de 0 a 6 años por ser la etapa en la que hay mayor plasticidad cerebral, es decir, mayor facilidad y rapidez en establecer conexiones neuronales (nuevos aprendizajes).

Para que nuestro cerebro se desarrolle, necesitamos de estímulos y nueva información que le ayude a crecer. Las facultades previamente nombradas se desarrollan mejor si perciben diferentes tipos y cantidades de estímulos.

Beneficios:

La estimulación temprana tiene múltiples beneficios para tu bebé, algunos de ellos son:

  • Mejora la capacidad de concentración, memoria y creatividad del niño: tres pilares para un buen aprendizaje.
  • Impulsa sus competencias psicomotoras. No olvidemos que motricidad y lenguaje van de la mano durante el neurodesarrollo.
  • Facilita la adquisición del lenguaje: articulación del habla, comprensión y expresión oral, capacidad de retener más vocabulario.
  • Despierta en el niño el interés por explorar y aprender; y, todavía más importante, va a disfrutar aprendiendo.
  • Establece las bases para una rutina de trabajo que le ayudará a su inclusión en la etapa escolar.
  • El niño será mucho más autónomo tanto en el aprendizaje como en el cuidado personal.
  • Favorece las habilidades sociales del pequeño (empatía, asertividad, convivencia…) y su buena adaptación al entorno.
  • Y, sobre todo, refuerza la autoestima

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